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Consumibles de baño: qué dejar y en qué cantidad

Checklists y calidad

Consumibles de baño: qué dejar y en qué cantidad

Papel higiénico, jabón, gel de ducha, champú, pasta de dientes: cantidades por huésped y por noche, elección entre dispensador o formato individual, y la normativa aplicable.

El consumible que falta es la molestia más común y más fácil de evitar en un alquiler. Un huésped que encuentra un rollo de papel higiénico vacío la primera noche no te lo dirá por mensaje: lo pondrá en su comentario. Por el contrario, dejar de más cuesta dinero cada mes sin ningún beneficio. Esta guía te da las cantidades de consenso, el formato recomendado y la evolución normativa que debes conocer.

Qué reponer y con qué frecuencia

ConsumibleFrecuenciaCantidad de referencia
Papel higiénicoEn cada limpieza1 rollo por persona y cada 3 noches, mínimo 4
Jabón de manosEn cada limpiezaDispensador lleno a 3/4
Gel de ducha y champúEn cada limpiezaDispensadores llenos
Jabón (pastilla o formato individual)En cada limpieza1 por baño
Pasta de dientes, kit dentalEn cada limpieza1 kit por huésped
Algodones, pañuelosEn cada limpiezaCaja empezada aceptable si queda > 1/3

El papel higiénico y la regla de los cuatro rollos

Es el consumible que más comentarios negativos genera, por el menor coste. La regla que nunca falla: un rollo por persona y por cada tres noches, con un mínimo absoluto de cuatro rollos visibles, sea cual sea la duración de la estancia.

Dos matices importantes:

  • Visibles, no guardados. Un rollo escondido en un armario que el huésped no abrirá no cuenta. Deja la reserva a la vista, sobre la cisterna o en una cesta dedicada.
  • Nunca se deja un rollo empezado. Se percibe como el resto del huésped anterior, aunque esté al 90% nuevo. Guárdalos para tu propio uso y deja siempre rollos enteros.

Aplica el mismo criterio para el rollo de cocina en la cocina y para los pañuelos, donde una caja empezada con más de un tercio sigue siendo aceptable.

Dispensadores o formatos individuales: la normativa lo ha decidido

El debate entre botellitas de hotel y dispensadores rellenables ya no existe en Europa. La normativa sobre envases, que apunta especialmente a los envases de un solo uso en alojamientos, impulsa el uso de recargables, y las grandes plataformas ya valoran esta práctica. El estado de la normativa aplicable en Francia se puede consultar en Service-Public.fr y en las páginas de la ADEME dedicadas a la reducción de residuos.

En la práctica, el dispensador recargable es hoy la mejor opción, por tres razones:

  • El coste por litro no tiene comparación con el de las botellitas.
  • La percepción ha cambiado: el huésped lo ve como un alojamiento bien cuidado, no como un ahorro.
  • El tiempo de limpieza se reduce, ya que rellenar es más rápido que cambiar cinco botes.

Tres requisitos para que funcione: dispensadores fijados a la pared en la ducha, si no se caen y se rompen; etiquetas legibles, ya que gel de ducha y champú son indistinguibles una vez vertidos; y rellenar hasta tres cuartos, nunca hasta arriba, para que la bomba funcione bien.

Sin embargo, deja siempre un jabón individual envuelto por baño: tranquiliza sobre la higiene y sirve de repuesto si una bomba se atasca.

El kit dental y pequeños detalles útiles

El kit dental, con cepillo y mini pasta de dientes en envase individual, no es imprescindible en todos los alojamientos. Tiene sentido en un alojamiento urbano de corta estancia, donde los huéspedes llegan tarde y con poco equipaje, y mucho menos en una casa de vacaciones donde se viene con maletas.

Tres detalles más, de bajo coste y gran efecto:

  • Una bombilla de repuesto

    Una bombilla de repuesto

    Visible junto al resto de consumibles. Si se funde una bombilla por la noche, el huésped no te llamará, se quedará a oscuras y lo pondrá en su comentario.

  • Algodones y pañuelos

    Algodones y pañuelos

    En un recipiente cerrado mejor que en un paquete abierto.

  • Un ambientador o difusor discreto

    Un ambientador o difusor discreto

    A revisar en cada limpieza y recargar cada dos meses. Un difusor vacío es un objeto inútil sobre un mueble.

Calcular sin usar hojas de cálculo

El cálculo correcto se hace por huésped y por noche, no por estancia. Un alojamiento para cuatro personas que recibe una pareja dos noches no consume lo mismo que una familia una semana.

El método sencillo: deja la cantidad para la capacidad máxima del alojamiento, no para la reserva actual. Así no dependes del número anunciado, que a menudo es incorrecto, y el personal de limpieza no tiene que calcular nada. El excedente no se pierde, servirá para la siguiente estancia.

Dos precauciones para el stock:

  • Un pequeño stock en el alojamiento, en un armario cerrado con llave si es necesario, para que el personal nunca se quede sin papel higiénico.
  • Un umbral de aviso en vez de un inventario completo: cuando queda para menos de dos estancias, se repone.

La lógica completa para dimensionar los stocks está detallada en Dosificar los consumibles: el método que evita quedarse sin existencias.

Lo que nunca se deja

Tres cosas no se vuelven a dejar de un huésped a otro, sin importar su aspecto: una esponja, un rollo empezado y un bote de muestra abierto. Todas transmiten el mismo mensaje: un alojamiento donde se reciclan los restos del anterior.

Tus preguntas

¿Cuánto papel higiénico dejar en un alquiler?

Un rollo por persona y por cada tres noches, con un mínimo de cuatro rollos enteros y visibles, sea cual sea la duración. Nunca se deja un rollo empezado: se percibe como el resto del huésped anterior, aunque esté casi nuevo.

¿Hay que poner dispensadores recargables o botes individuales?

El recargable es hoy la mejor opción: la normativa europea sobre envases va en esa dirección, el coste por litro es mucho más bajo y el tiempo de limpieza se reduce. Fija los dispensadores a la pared, etiquétalos y rellénalos hasta tres cuartos para que la bomba funcione bien.

¿Hay que proporcionar gel de ducha y champú?

Sí, ya es un estándar en la mayoría de plataformas, incluso en alojamientos económicos. Un dispensador mural recargable por producto, más un jabón individual envuelto por baño que sirve de repuesto y tranquiliza sobre la higiene.

¿Cómo calcular las cantidades de consumibles?

Por huésped y por noche, pero deja siempre la cantidad correspondiente a la capacidad máxima del alojamiento, no a la reserva actual. El número anunciado suele ser inexacto, el personal no tiene que calcular nada y el excedente sirve para la siguiente estancia.

¿Hay que dejar un kit dental?

Depende del alojamiento. Tiene sentido en ciudad, para estancias cortas donde los huéspedes llegan tarde y con poco equipaje, mucho menos en una casa de vacaciones. Una bombilla de repuesto visible, en cambio, es útil en cualquier sitio y cuesta unos céntimos.

¿Qué hacer con los consumibles empezados al salir un huésped?

Las esponjas, los rollos empezados y los botes de muestra abiertos se retiran siempre. Las cajas de pañuelos o algodones con más de un tercio pueden quedarse. La regla es simple: nada que pueda parecer el resto del anterior ocupante.

Pase de la teoría a la práctica.

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