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La puesta en escena de la salida: los 10 gestos de último minuto

Acogida de huéspedes

La puesta en escena de la salida: los 10 gestos de último minuto

Cortinas, temperatura, cojines mullidos, mandos reunidos: los gestos finales de limpieza que crean la primera impresión al llegar un huésped.

Un alojamiento puede estar impecable y dar una impresión tibia. Otro, limpiado exactamente igual, da la sensación de que te estaban esperando. La diferencia está en una decena de gestos que llevan cinco minutos en total, todos realizados al final, justo antes de cerrar la puerta. No limpian nada: crean ambiente. Esta ficha los enumera en orden, con lo que realmente aportan.

Los gestos y su ritmo

GestoFrecuenciaLo que aporta
Abrir las cortinasEn cada limpiezaLuz, sensación de amplitud
Ajustar la temperatura a 20°CEn cada limpiezaConfort inmediato
Mullir los cojinesEn cada limpiezaEl salón parece nuevo
Mullir las almohadasEn cada limpiezaLa cama parece sin usar
Reunir los mandosEn cada limpiezaNada que buscar
Encender el toallero eléctricoEn cada limpiezaBaño seco
Llenar la botella de aguaEn cada limpiezaDetalle de bienvenida

La luz, antes que nada

Abre las cortinas y sube las persianas al salir, no al llegar. Un alojamiento descubierto en penumbra parece más pequeño, más cerrado y menos limpio de lo que realmente está, sea cual sea la calidad de la limpieza.

Tres detalles que marcan la diferencia:

  • Abre completamente y de forma simétrica. Una cortina a medio correr y la otra abierta dan sensación de desorden que el ojo capta sin analizar.
  • Adapta según la hora de llegada. Para una llegada nocturna, deja mejor una lámpara de ambiente encendida: un alojamiento a oscuras a las 23h es frío, en todos los sentidos.
  • Comprueba que todas las bombillas funcionan al pasar. Una lámpara fundida en un salón apaga el ambiente que intentabas crear.

La temperatura, el confort invisible

Un alojamiento a 15°C en invierno o a 30°C en verano tarda una hora en resultar agradable, y esa hora es la primera de la estancia.

El ajuste de referencia: 20°C en temporada de calefacción, que corresponde a la temperatura de confort recomendada para las zonas de estar, y un refresco moderado en verano en vez de un frío brusco. Las recomendaciones oficiales las publica la ADEME.

Dos puntos prácticos:

  • Anticípate según la inercia del alojamiento. Una casa de piedra tarda varias horas en calentarse, así que hay que poner la calefacción bastante antes de la llegada, no al salir.
  • Nunca apagues del todo entre estancias en invierno. El modo antihielo o una consigna baja cuesta menos que calentar un edificio frío y húmedo, y evita la condensación que acaba en moho.

Un termostato inteligente resuelve la cuestión para siempre: la consigna sube automáticamente antes de la llegada y baja al salir, sin que nadie tenga que pensarlo.

Mullir, el gesto que rejuvenece

Es el gesto más infravalorado de toda la limpieza, y lleva treinta segundos.

  • Las almohadas: cógelas por los extremos y sacúdelas con un golpe seco dos o tres veces antes de colocarlas. Una almohada aplastada da la sensación de una cama ya usada, incluso con sábanas recién cambiadas.
  • Los cojines del sofá: mismo gesto, luego colócalos en orden, de pie o en ángulo según la puesta en escena de tus fotos de anuncio.
  • El asiento del sofá: golpéalo suavemente para borrar las marcas del huésped anterior.

El efecto es desproporcionado respecto al esfuerzo, porque incide justo en lo que el huésped fotografía al llegar.

Los mandos y los pequeños objetos dispersos

Reúne todos los mandos en el mismo sitio, en una cesta o bandeja sobre la mesa de centro: tele, decodificador, aire acondicionado, ventilador, barra de sonido. Es un detalle que evita la pregunta más frecuente que reciben los anfitriones la primera noche.

Dos gestos complementarios:

  • Comprueba las pilas, y deja recambios en el cajón. Un mando sin pilas a las 22h, y tendrás un mensaje al que responder.
  • Recarga los aparatos que lo necesiten: altavoz, tablet de bienvenida, aspirador escoba, robot. Un aparato descargado no se puede usar, así que es como si no existiera.

El detalle completo de las comprobaciones técnicas se trata en Wifi, agua caliente, pilas: las comprobaciones antes de la llegada.

El baño, seco y listo

Enciende el toallero eléctrico al salir, tanto en invierno como en entretiempo. Seca la humedad residual de la limpieza, calienta la estancia más fría del alojamiento y recibe las toallas del huésped desde la primera noche.

Comprueba también que el baño esté realmente seco antes de cerrar: una mampara aún mojada y una ventilación deficiente recrean el olor a humedad en pocas horas, justo donde el huésped será más exigente.

La salida, en orden

La última vuelta siempre se hace en el mismo orden, en cinco pasos:

  • Botella de agua colocada

    Botella de agua colocada

    Fresca en verano.

  • Cortinas abiertas, lámpara encendida si la llegada es de noche.

    Cortinas abiertas, lámpara encendida si la llegada es de noche.

  • Temperatura ajustada, toallero eléctrico encendido.

    Temperatura ajustada, toallero eléctrico encendido.

  • Ventanas cerradas y aseguradas

    Ventanas cerradas y aseguradas

    Ninguna basura dentro.

  • Una mirada desde la puerta de entrada

    Justo donde se pondrá el huésped. Es el único control que cuenta, porque es su perspectiva, no la tuya.

Tus preguntas

¿Qué gestos hacer justo antes de salir de un alojamiento?

Abrir las cortinas, ajustar la temperatura, mullir cojines y almohadas, reunir los mandos, encender el toallero eléctrico, dejar la botella de agua, y comprobar ventanas y basuras. Termina con una mirada desde la puerta de entrada, donde se situará el huésped.

¿A qué temperatura dejar un alojamiento antes de la llegada de los huéspedes?

Alrededor de 20°C en temporada de calefacción, y un refresco moderado en verano en vez de un frío brusco. Anticípate según la inercia del edificio: una casa de piedra necesita varias horas. Nunca apagues del todo en invierno, volver a calentar cuesta más que mantener.

¿Por qué cambia algo mullir las almohadas?

Porque una almohada aplastada indica una cama ya usada, incluso con sábanas recién puestas. El gesto lleva treinta segundos, dos o tres sacudidas secas por los extremos, y actúa justo sobre lo que el huésped mira y fotografía al entrar en la habitación.

¿Hay que dejar una luz encendida para una llegada nocturna?

Sí, una lámpara de ambiente mejor que el plafón. Un alojamiento descubierto a oscuras a las 23h anula el efecto de toda la limpieza. Comprueba que todas las bombillas funcionan y deja una de repuesto visible con los consumibles.

¿Dónde guardar los mandos en un alquiler?

Todos en el mismo sitio, en una cesta o bandeja sobre la mesa de centro: tele, decodificador, aire acondicionado, ventilador, barra de sonido. Es el detalle que elimina la pregunta más frecuente de la primera noche. Comprueba las pilas y deja recambios en un cajón.

¿Hay que encender el toallero eléctrico al salir?

Sí, en invierno y entretiempo. Elimina la humedad residual de la limpieza, calienta la estancia más fría y recibe las toallas desde la primera noche. Comprueba que el baño esté realmente seco antes de cerrar.

Pase de la teoría a la práctica.

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