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Desempolvar y desinfectar: el método y los puntos de contacto

Trucos de limpieza

Desempolvar y desinfectar: el método y los puntos de contacto

La diferencia entre limpiar y desinfectar, los puntos de contacto a tratar en cada salida, el tiempo de actuación de los productos y el orden que evita tener que repetir el trabajo.

Limpiar y desinfectar no son la misma operación, y confundirlas es el error más común en la limpieza de alojamientos turísticos. Un espray desinfectante aplicado sobre una superficie polvorienta no desinfecta nada: solo pega el polvo. Un paño seco pasado por un tirador no elimina ningún germen. El orden importa, el tiempo de actuación importa, y sobre todo la lista de superficies a tratar no es la que uno imagina. Esta ficha te da el método y los puntos que más notan los huéspedes.

Los dos gestos y lo que implican

TareaFrecuenciaQué trata
DesempolvarEn cada limpiezaSuperficies horizontales, muebles, decoración
Desinfectar superficiesEn cada limpiezaPuntos de contacto, sanitarios, cocina
Aspirar rinconesEn cada limpiezaEsquinas, rodapiés, debajo de los muebles
Desempolvar la teleEn cada limpiezaPantalla y mando a distancia
Desempolvar lámparasCada mesPantallas, lámparas colgantes, bombillas

El orden es invariable: primero se desempolva, luego se desinfecta y por último se limpian los suelos. Cada paso ensucia el anterior si se invierte.

Desempolvar: en seco o en húmedo, nunca a medias

El polvo no se quita, se captura. Un plumero clásico solo lo pone en suspensión y vuelve a caer veinte minutos después sobre lo que acabas de limpiar.

La microfibra ligeramente humedecida es la mejor herramienta para casi todas las superficies: atrapa el polvo en vez de desplazarlo. Humedecida, no empapada: doblada en cuatro, ofrece ocho caras limpias, y cambias de cara en cuanto una se ensucia.

Tres excepciones que se tratan en seco:

  • Las pantallas, incluida la televisión, con una microfibra seca o apenas humedecida con agua. Ningún producto, nunca alcohol ni amoníaco, que dañan el tratamiento antirreflejos.
  • La madera sin tratar o aceitada, que absorbe el agua.
  • Las pantallas de tela de las lámparas, a tratar con la aspiradora y el cepillo.

El orden en la habitación sigue el del alojamiento entero: de arriba a abajo. Lámparas, estanterías altas, encima de los muebles, encimeras, y solo después los suelos.

Los puntos de contacto, la lista real

Aquí es donde se marca la diferencia entre un alojamiento limpio y uno saludable. Las superficies que se ven no son las que se tocan, y son estas últimas las que transmiten.

La lista a tratar con desinfectante en cada salida:

  • Manillas de puertas, por ambos lados

    Manillas de puertas, por ambos lados

    Incluida la de entrada y las de los armarios.

  • Interruptores y enchufes

    La superficie más tocada y menos limpiada del alojamiento.

  • Mandos a distancia

    Mandos a distancia

    Tanto de la tele como del aire acondicionado. Pasan de mano en mano durante toda la estancia.

  • Tiradores de electrodomésticos

    Tiradores de electrodomésticos

    Horno, nevera, lavavajillas, microondas.

  • Grifos y cisternas

    Incluidas las manetas.

  • Barandillas, botones de persianas eléctricas, llaves y caja de llaves.

    Barandillas, botones de persianas eléctricas, llaves y caja de llaves.

  • Mesillas de noche y cabeceros

    Muy tocados y rara vez limpiados.

Un mando a distancia se limpia con una toallita o una microfibra humedecida con desinfectante, nunca pulverizando directamente: el líquido se cuela entre los botones y lo estropea.

El tiempo de actuación, el parámetro que todos olvidan

Un desinfectante no actúa al instante. Funciona durante el tiempo indicado en la etiqueta, normalmente entre treinta segundos y cinco minutos según el producto. Pulverizar y limpiar enseguida es solo limpiar, no desinfectar.

El método que ahorra tiempo en vez de perderlo: pulveriza todas las superficies de una zona primero, haz otra cosa, vuelve y limpia. En un baño, pulveriza lavabo, grifería, WC y mampara, vete a limpiar el dormitorio, vuelve y seca. El tiempo de actuación pasa mientras trabajas en otra parte.

Dos reglas de seguridad que no se negocian:

  • Nunca mezcles dos productos, especialmente lejía y desincrustante o vinagre: la reacción libera cloro gaseoso, tóxico en espacios cerrados.
  • Ventila mientras uses productos desinfectantes, algo que ya haces si empiezas la limpieza abriendo las ventanas.

Las recomendaciones generales sobre el uso de productos de limpieza y ventilación están detalladas por la ADEME y la ANSES.

El código de colores de los paños

Un solo paño para todo el alojamiento lleva los gérmenes del WC a la encimera. El código de colores es la solución más sencilla, usada en toda la limpieza profesional:

  • Rojo: WC y alrededores.
  • Azul: lavabo, ducha, superficies del baño.
  • Verde: cocina y encimeras.
  • Amarillo: mobiliario, superficies generales.

Da igual la convención exacta mientras sea la misma en todos los alojamientos y para todos los operarios. Prevé el número de microfibras en consecuencia y lávalas con los paños de cocina, nunca con las toallas de baño.

Las superficies delicadas

Tres materiales se estropean con productos habituales, y el huésped solo lo verá cuando la marca ya esté hecha:

  • El acero inoxidable cepillado: limpia siempre en el sentido del cepillado, con un producto específico o una microfibra húmeda, y luego seca para abrillantar. Si frotas en círculos, quedan remolinos visibles con luz rasante.
  • El mármol, el travertino y la piedra caliza: ningún producto ácido, ni vinagre ni desincrustante. El ácido graba la piedra de forma irreversible.
  • La madera aceitada: agua muy escasa, nunca detergente alcalino, mantenimiento con aceite una vez al mes.

Tus preguntas

¿Qué diferencia hay entre limpiar y desinfectar?

Limpiar elimina la suciedad visible, desinfectar elimina los microorganismos. Son dos operaciones que se hacen seguidas y no se sustituyen: un desinfectante aplicado sobre polvo no llega a la superficie. Primero se limpia, luego se desinfecta, y los suelos al final.

¿Cuáles son los puntos de contacto que hay que desinfectar en cada salida?

Manillas de puertas y armarios, interruptores, enchufes, mandos a distancia, tiradores de electrodomésticos, grifos, cisternas, barandillas, botones de persianas, llaves y caja de llaves. Son las superficies más tocadas y menos limpiadas, por eso son las que más importan.

¿Cuánto tiempo hay que dejar actuar un desinfectante?

El tiempo que indica la etiqueta, normalmente de treinta segundos a cinco minutos. Pulveriza toda una zona, vete a limpiar otra, vuelve y seca: el tiempo de actuación pasa mientras avanzas y no pierdes ni un minuto.

¿Cómo limpiar una pantalla de televisión sin rayarla?

Una microfibra seca o apenas humedecida con agua, sin ningún producto. El alcohol y el amoníaco dañan el tratamiento antirreflejos de forma irreversible. Para el mando a distancia, humedece el paño con desinfectante en vez de pulverizar, para no mojar la electrónica.

¿Hay que usar paños de diferentes colores?

Sí, es la forma más sencilla de no llevar gérmenes del WC a la cocina. Un color por zona, la misma convención en todos tus alojamientos y para todos tus operarios. Lava esas microfibras con los paños de cocina, nunca con las toallas de baño.

¿Se puede mezclar lejía y vinagre?

No, nunca. La mezcla libera cloro gaseoso, peligroso en espacios cerrados como un baño. Lo mismo ocurre con la lejía y los desincrustantes ácidos. Usa un producto cada vez, aclara entre uno y otro y ventila durante toda la limpieza.

Pase de la teoría a la práctica.

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